23.9.11

Consumocentrismo, otra vía para conocer al cliente


Cristina Quiñones / Gerente de Consumer Insights 
Foto: Archivo Portafolio.co


Los aspectos ocultos de pensar, sentir o actuar de los consumidores sirven como punto de partida para innovar.

Detrás de los datos que arrojan las encuestas y las clásicas investigaciones de mercados que contratan las compañías, seguramente está un consumidor que no ha revelado sus motivaciones reales para comprar sus bienes y servicios.

Por esta razón la experta peruana Cristina Quiñones, al argumentar que “no nacimos con marcas, nacimos desnudos”, invita a las empresas a conocer cada vez más profundamente al consumidor y conectarse con las razones reales que lo llevan al punto de venta.

Este ejercicio en el que el cliente se convierte en el centro de las decisiones es lo que ella llama el consumocentrismo.
La fundadora y directora gerente de Consumer Insights, que promueve el tema en América Latina, estuvo esta semana en Medellín invitada por el centro comercial Santafé Mi Mundo, para dictar la conferencia ‘Consumer Insights, desnudando la mente del consumidor’ a los comerciantes que están en estos centros comerciales de Bogotá y de la capital antioqueña.
“En lugar de productos pensemos en el consumidor”, dice Quiñones, quien basa su propuesta en los insights, aspectos ocultos de pensar, sentir o actuar de los consumidores, que son los que sirven como punto de partida para innovar en las estrategias de comunicación, de mercadeo e incluso del mismo producto.
Para la experta, los números que arrojan los estudios de mercado son una señal de lo que pasa, pero no reflejan la realidad de lo que lleva al consumidor a esa marca o a ese bien.
Su propuesta está en el uso de técnicas que permitan descubrir lo irracional. Un consumidor no compra porque necesita un producto o porque le gusta una marca, o porque persigue precios favorables, dice.
A su juicio, al lado de ese argumento puede estar su pasado, su infancia, su inclinación por valores determinados, una experiencia satisfactoria o una aspiración y, justamente, es eso lo que la empresa debe proporcionarle al consumidor, teniendo el producto como un vehículo.
No hay que creerle al consumidor la primera respuesta cuando se le pregunta por qué compra o consume algo, afirma.
Constanza Gómez G.
Economía y negocios

MEDELLÍN

 Fuente: 
http://www.portafolio.co/finanzas-personales/consumocentrismo-otra-conocer-al-cliente

      José Miguel de la Calle: “Por primera vez, el consumidor tiene una protección integral para hacer valer sus reclamos”




      Tras tres décadas de profundas transformaciones en la sociedad y los mercados y de varios intentos para armonizar el marco legal sobre protección de los derechos de los consumidores con la Constitución de 1991, la jurisprudencia y el mundo contemporáneo, el Congreso aprobó el nuevo Estatuto del Consumidor.

      El proyecto, que espera la sanción presidencial y seis meses para entrar en vigencia, se aplicará a todos los bienes y servicios nacionales e importados y a las relaciones entre productores, proveedores y consumidores de cualquier sector de la economía donde no exista una regulación especial.


      La reforma contempla reglas de protección para los usuarios del comercio electrónico, establece la responsabilidad solidaria de los medios de comunicación por la publicidad engañosa y extiende el derecho de retracto en las compras donde el cliente no tiene contacto directo con el producto, como las “televentas”, las ventas por catálogo o por internet, entre otras novedades.

      En diálogo con ÁMBITO JURÍDICO, el superintendente de Industria y Comercio, José Miguel de la Calle, explicó los principales cambios e implicaciones de esta nueva normativa.

      ÁMBITO JURÍDICO: ¿Por qué se requiere el nuevo Estatuto del Consumidor?

      J. M. de la C.: Para resumir, por dos cosas fundamentales: porque el actual régimen es tremendamente obsoleto. En 1982, no había internet, comercio electrónico ni globalización. Es decir, el comercio se desarrollaba de forma muy diferente a hoy. Segundo, porque el derecho al consumidor es mucho más importante a los ojos del enfoque de políticas públicas a nivel nacional e internacional. Desde el punto de vista doctrinario y jurídico, muchos conceptos han surgido o evolucionado con posterioridad a ese régimen. Por eso, era urgente reformar esa normativa.

      Á. J.: ¿Qué novedades habrá en materia de garantías?

      J. M. de la C.: Por un lado, se establece la garantía legal, de lo que no se hablaba antes, con un concepto mucho más preciso. Anteriormente, no era claro qué comprendía la garantía. Según el nuevo estatuto, esta constituye la obligación solidaria del productor y proveedor de responder por el buen estado del producto, e incluye la reparación, la entrega de instrucciones y la disponibilidad de repuestos. También queda claro que lo primero que rige es la garantía fijada por la ley o la autoridad competente, en este caso la Superintendencia de Industria y Comercio (Superindustria). Si no existe regulación, regirá la garantía anunciada por el productor y/o proveedor. Si no la hay, se aplicará una garantía de un año para bienes nuevos. Para productos perecederos, la garantía legal será la fecha de vencimiento.

      Á. J.: ¿Qué nuevos derechos tendrán los consumidores?

      J. M. de la C.: Varios. Por ejemplo, se fortalece el derecho a la información. Ahora, en paralelo con la obligación de garantizar la calidad del bien o servicio, existirán unos requisitos mínimos de información sobre el mismo más estrictos que en el pasado. Otra novedad es el derecho a la seguridad de los consumidores, en virtud del cual los productores y proveedores deberán garantizar que su producto no pone en riesgo la seguridad de las personas. Ese es un cambio trascendental en este enfoque jurídico.

      Á. J.: ¿Y en cuanto a la responsabilidad por daños causados por producto defectuoso?

      J. M. de la C.: Esa figura la estábamos echando de menos en el régimen colombiano, desde hace muchos años. Existían desarrollos jurisprudenciales y doctrinales, pero es importante que esté en la ley. Se trata de un desarrollo del principio de seguridad que mencioné, y consiste, básicamente, en que el productor o proveedor no solo se limitan a responder por el bien, sino por un valor adicional, en caso de afectar la vida, la seguridad personal u otros intereses del consumidor.

      Á. J.: ¿Qué nuevas condiciones se aplicarán a la publicidad y a las promociones?

      J. M. de la C.: Un cambio importante es la distinción entre publicidad e información. Recuerde que el actual estatuto sólo se refiere a publicidad engañosa, pero no a información engañosa. Con la reforma, queda claro que se puede engañar al público con publicidad o información. Además, los proveedores se obligan en los términos de las promociones, así no sea publicidad. Ya no podrán argumentar que la promoción solo la hicieron, por ejemplo, con un letrero a la entrada del local y no a través de un medio masivo. Eso ya no será argumento válido para no responder por la información engañosa. Y esta entidad exigirá el cumplimiento de las ofertas.

      Á. J.: Es común ver anuncios de productos con descuentos, por ejemplo, hasta del 80%, que finalmente no son ciertos. ¿Qué hará la Superindustria para controlar eso?

      J. M. de la C.: Hay que buscar un punto de equilibrio razonable. No podemos exagerar y sancionar a todo aquel que se aparte de la literalidad. El consumidor ha evolucionado y tiene un mecanismo de defensa, que es su inteligencia y capacidad de comprender que no puede aspirar a cierto beneficio, porque no suena razonable. El otro extremo es que los comerciantes no pueden abusar de las expresiones “hasta” o “gratis”, etc., porque pueden ser sancionados. Eso dependerá de cada caso y de la investigación correspondiente.

      Á. J.: Según el nuevo estatuto, los medios de comunicación serán responsables solidarios por la publicidad engañosa. ¿Qué alcances tendrá esta medida?

      J. M. de la C.: Este es un sistema de responsabilidad estricto que se ha usado en otros países, con el fin de evitar que el canal de comunicación a través del cual se hace publicidad engañosa no quede desprovisto de toda responsabilidad. No se le puede exigir que haga una verificación detallada de la veracidad de lo que anuncia, pero sí, por lo menos, que actúe con diligencia y cuidado. Es decir, que pregunte sobre el producto que anunciará y posea cierta información sobre su fabricante o proveedor. En todo caso, el medio será responsable solidario solo si se le comprueba dolo o culpa grave.

      Á. J.: ¿Las “televentas” están abusando de los ofrecimientos que hacen con sus productos, por ejemplo, para adelgazar?

      J. M. de la C.: Sí. Le reconozco eso. Hemos tenido varias quejas en relación con los productos de “televentas” y estamos realizando algunas investigaciones. Sin embargo, no es fácil para las autoridades de protección del consumidor hacer pruebas idóneas para comprobar que un producto no cumple con lo que ofrece. Por ejemplo, si un equipo de gimnasia efectivamente produce la reducción de cierto número de kilos, en tantos días. Para eso, hay que hacer unas pruebas un poco más sofisticadas de las que normalmente hacemos. Espero que este nuevo estatuto y una reestructuración de la Superindustria, que le propusimos al Gobierno, permitan fortalecer la entidad, para realizar ese tipo de investigaciones.

      Á. J.: En cuanto a las cláusulas de permanencia mínima, ¿qué novedad existirá?

      J. M. de la C.: Estas solo podrán ser pactadas cuando el consumidor obtenga una ventaja sustancial frente a los contratos que no tienen cláusula de permanencia mínima. Y la Superindustria tendrá facultad para valorar si se ofrece una ventaja sustancial o no. También podrá fijar cláusulas diferentes a un año, por ejemplo de seis meses, cuando las condiciones del mercado así lo requieran.

      Á. J.: En materia de protección contractual, ¿qué medidas se aplicarán a los contratos de adhesión y a las cláusulas abusivas? 

      J. M. de la C.: Se hizo una buena compilación de los principios fundamentales que la jurisprudencia ha desarrollado por años. El nuevo estatuto define como cláusulas abusivas aquellas que producen un desequilibrio injustificado en perjuicio del consumidor y las que, en las mismas condiciones, afecten el tiempo, modo o lugar en que el consumidor puede ejercer sus derechos. Si los productores o proveedores incluyen cláusulas abusivas en los contratos, serán ineficaces de pleno derecho. Más allá de este nuevo régimen, buscamos evitar que los proveedores les pongan trabas injustificadas a los consumidores para finalizar los contratos, por ejemplo, cuando les dicen que no pueden terminar el contrato de televisión por suscripción porque no han llevado el control remoto. El consumidor, salvo cláusulas de permanencia permitidas, debe tener la libertad de salirse de los contratos.

      Á. J.: El estatuto extiende el derecho de retracto a situaciones especiales de compra. ¿En qué consiste esta reforma?

      J. M. de la C.: Aunque el derecho de retracto no se puede extender a todos los sistemas de ventas, porque se generaría una gran incertidumbre jurídica, hay ciertas circunstancias donde se justifica darle la posibilidad al consumidor de arrepentirse del negocio, dentro de los cinco días siguientes a su celebración. ¿En qué casos? En las ventas no tradicionales, como las realizadas por internet o a distancia; cuando existen sistemas de financiación otorgados por el productor o proveedor y en la venta de tiempos compartidos. El primero se justifica, porque el consumidor no tiene el producto en la mano cuando lo adquiere; el segundo, porque al momento de adquirirlo, puede no darse cuenta de las implicaciones de la financiación, y el tercero, porque el tiempo compartido utiliza unos mecanismos de venta donde someten al potencial comprador a una serie de presiones que buscan elevar el nivel de probabilidades para que acepte el ofrecimiento.

      Á. J.: ¿Qué reglas sobre protección al consumidor se aplicarán al comercio electrónico?

      J. M. de la C.: Además de lo señalado sobre el derecho de retracto, se aplicará un régimen más severo en materia de suministro de información al consumidor y, por ende, de responsabilidad del productor y proveedor. Debido a la extraterritorialidad del internet, se les obliga a estos a entregar mayor información sobre su domicilio, la trayectoria, etc. y también más detalles sobre las características y especificaciones de los productos, entre otras condiciones.

      Á. J.: ¿Y cómo les exigirán el cumplimiento de garantías, reversión de pagos, etc.?

      J. M. de la C.: No será fácil llegar al 100% de control o de satisfacción del deseo que uno tiene de que todo proveedor de comercio electrónico cumpla con sus responsabilidades o, por lo menos, hacérselas cumplir. Ese es el gran reto, en un medio que no tiene fronteras. En todo caso, el nuevo régimen es mucho mejor para el ejercicio de las funciones y competencias de la Superindustria.

      Á. J.: ¿Qué regulación cobijará a los comerciantes que vendan productos mediante sistemas de financiación?

      J. M. de la C.: Se ratifica que todo proveedor no vigilado por la Superintendencia Financiera que financie la compra de sus bienes o servicios está vigilado por la Superindustria. Al momento de la suscripción del contrato, este deberá informarle al consumidor, de forma íntegra y clara, el monto por financiar, la tasa de interés, el sistema de liquidación utilizado, la periodicidad de los pagos y el número y monto de las cuotas que pagará periódicamente. También se le dan cinco días a la persona para reconsiderar su decisión de compra.

      Á. J.: ¿En qué consisten las nuevas facultades jurisdiccionales que tendrá la Superindustria para proteger a los consumidores?

      J. M. de la C.: Antes, existían unos sectores en donde no era muy clara la competencia de esta entidad para atender reclamos, desde el punto de vista jurisdiccional. Con el nuevo estatuto, los consumidores de cualquier sector, excepto el financiero, pueden reclamar por esta vía ante la Superindustria.

      Á. J.: ¿Y los consumidores financieros?

      J. M. de la C.: El estatuto le asigna a la Superintendencia Financiera facultades jurisdiccionales para conocer y decidir las controversias que surjan entre las entidades vigiladas y sus clientes y usuarios relacionadas con la ejecución y el cumplimiento de las obligaciones contractuales. Quedo muy satisfecho con esta reforma, pues, a pesar de la existencia del defensor del cliente, el consumidor financiero no tenía una protección adecuada. Por eso, puedo decir que, por primera vez, el consumidor colombiano tiene una protección integral para hacer valer sus reclamos.

      Á. J.: ¿Cuánto tiempo demorará un proceso de este tipo en la Superindustria?

      J. M. de la C.: En adelante, los procesos serán más simples y expeditos. A partir de la vigencia del estatuto, sumado a la reestructuración de la entidad y a unas medidas para fortalecer la función de mediación y la notificación virtual, entre otros ajustes que estamos adoptando, el tiempo en un proceso jurisdiccional podría disminuir de nueve meses, que era el promedio cuando inicié esta administración, a tres meses, en promedio, dentro de seis meses o un año. Actualmente, un proceso demora entre cinco y seis meses.

      Á. J.: ¿Cómo queda el régimen sancionatorio?

      J. M. de la C.: El monto máximo de las sanciones pecuniarias que podrá imponer la Superindustria pasa de 1.000 a 2.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes, entre otras sanciones, por el incumplimiento de las disposiciones del estatuto, de reglamentos técnicos, de normas de metrología legal, de las instrucciones impartidas por este organismo o por no entregar información relacionada con los regímenes de control de precios.

      Á. J.: ¿En qué consiste la reestructuración de la entidad?

      J. M. de la C.: Es muy ambiciosa. La reestructuración no solo se justifica para hacerle frente al nuevo Estatuto del Consumidor, sino a todas las funciones de la entidad (propiedad industrial, protección de los usuarios de telecomunicaciones, hábeas data, servicios postales, etc.), que, en otros países, normalmente les corresponde a diferentes organismos. Mi expectativa es duplicar el tamaño de la Superindustria.

      21.9.11

      Quejarse en las redes sociales es más efectivo


      Peter Shankman fundó Help a Reporter Out.

      Peter Shankman Foto: Claudia Rubio / Portafolio


      El estadounidense Peter Shankman, fundador del servicio de información gratuita más grande del mundo, cree que es más efectivo para los consumidores quejarse en las redes sociales como Facebook o Twitter que en los tradicionales servicios de atención al cliente.
      “Las redes sociales realmente son un servicio al cliente”, afirmó Shankman en una entrevista en Bogotá en el marco de la ‘Social Media Week’, evento centrado en las nuevas tecnologías, que se celebra simultáneamente en 12 ciudades del mundo.
      “Si tengo un problema y lo publico en línea y ellos (las empresas) me responden ahí, entonces (las redes sociales) están funcionando como un servicio al cliente”, explicó.
      No obstante, advirtió que “hay compañías que no escuchan y que simplemente no les interesa el cliente”, al tiempo que apuntó que muchos sistemas de servicio al usuario están diseñados para no atender las reclamaciones.
      A su juicio, esos malos servicios deben cambiar, sobre todo al considerar que los consumidores tienen ahora muchas más opciones a la hora de elegir productos.
      “Las compañías tienen que concentrarse en el servicio al cliente, ya sea en línea o no”, enfatizó Shankman, fundador del servicio de información Help a Reporter Out y consultor de relaciones públicas.
      El experto en redes sociales criticó a las grandes empresas que abren cuentas en Twitter y no admiten reclamaciones a través de ese medio “¿Entonces para qué lo hacen?”
      Señaló que actualmente es mucho más difícil mentir debido al enorme flujo de información que se puede conseguir en Internet.
      Por ese motivo, recomendó a las empresas y personas que admitan sus errores y los solucionen cuanto antes para evitar males mayores. “Los grandes problemas no comienzan con cosas grandes, arrancan con coas muy pequeñas”, argumentó este experto.

      Preguntar y escuchar

      A la hora de relacionarse en las redes sociales, Shankman aconsejó a las pequeñas empresas que escriban correctamente ya que, según un estudio que citó, los nuevos clientes solo prestan 2,6 segundos de atención a las marcas que no conocen.
      “La mala escritura matará tu negocio más rápido que cualquier otra cosa, mientras que la buena escritura te asegurará que llegues a tu audiencia”, agregó.
      También recomendó a las empresas que pregunten a través de Internet qué tipo de productos quieren los consumidores y que escuchen lo que dice la gente antes de publicar algo en la red de redes.
      “Antes de tuitear cualquier cosa por la mañana leo lo que la gente dice”, afirmó Shankman, quien tiene más de 111.000 seguidores en Twitter. Y añadió: “las personas más inteligentes que conozco son las que escuchan a todos los de la habitación antes de hablar”.

      ELECTRODOMESTICOS VAMPIROS


      Una casa con los electrodomésticos apagados, pero no desenchufados suponen un gasto de energía de 1,6 kWh diarios. Si están enchufados a la corriente consumen energía porque funciona la fuente de alimentación. Es lo que se conoce como consumo en modo de espera o stand by. Según la Agencia Internacional de la Energía, el consumo de los aparatos en modo de espera es responsable del 5% al 10% del total de la electricidad consumida en la mayoría de los hogares y de una cantidad desconocida en oficinas, comercios y fábricas.
      • Televisión
      Si es de pantalla común, en funcionamiento consume 186 vatios. En espera utiliza 3,06 vatios. Apagado pero todavía enchufado, gasta 2,88 vatios. Los LCD consumen 28 vatios encendidos, 1,38 cuando están en espera, y 1,13 apagados y enchufados.
      • Aire Acondicionado
      A no ser que se desenchufe, sigue consumiendo casi 1 watt.
      Cargador del teléfono celular: cuando está cargando consume entre 2 y 3 vatios, pero cuando se deja enchufado sin que cargue nada, consume 0,26 vatios.
      Radio reloj: consume 2 vatios.

      • DVD, reproductor
      Mientras funciona consume 9,91 vatios, encendido pero sin pasar DVD usa 7,54 vatios. Apagado pero enchufado, 1,55.
      • Equipo de música
      Mientras funciona con un CD consume 6,8 vatios, con la radio 3,3 vatios. Encendido pero sin tocar música consume 4,11 vatios. Apagado en espera 1,66.
      • Cafetera
      Aunque esté apagada, si sigue enchufada consume 1,14 vatios.
      • Horno de microondas
      Cocinando consume 1433 vatios. Si no está desenchufado, consume 3,08 vatios, pero si se olvidó la puerta abierta y sigue enchufado, consume 25,79 vatios.
      • Estufa eléctrica
      Encendidas suelen consumir 340 vatios, pero apagadas y enchufadas siguen consumiendo 4,21 vatios.
      • Computadora de escritorio
      Mientras está en uso consume 74 vatios. Cuando está en espera 21 vatios, y estando apagada pero todavía enchufada usa 2,84 vatios.
      • Computadora Notebook
      Totalmente cargada y funcionando usa unos 30 vatios. En uso y cargándose usa 44 vatios. En espera, 15 vatios. Apagada y enchufada, sigue consumiendo 8,9 vatios. El cargador solo si está enchufado consume 4,42 vatios
      • Monitor de la computadora
      Si es CRT consume 65 vatios cuando está encendido, mientras permanece en stand by, o sea cuando se “apaga” automáticamente sigue consumiendo 12 vatios, y estando apagado y enchufado gasta 0,8 vatios.
      • Modem
      Uno de DSL, funcionando, consume 5,37 vatios. Apagado y enchufado sigue usando 1,37 vatios. El modem de cable usa 6,25 vatios cuando está en funcionamiento y 3,84 estando apagado y enchufado.
      • Impresora
      En modo stand by tiene un consumo promedio de 5 watios hora.
      • Fax
      Si es a chorro de tinta consume 5,31 vatios cuando está apagado, y 6,22 cuando está encendido. En cambio uno laser no consume nada estando apagado, y 6 encendido.
      • Escáner
      En uso consume 9,6 vatios, pero si sigue enchufado cuando se deja de usar continúa consumiendo 2,48 vatios.

      Si usted tiene en su vivienda solo uno de cada artefacto relacionado en la siguiente tabla, podría estar pagando $8,200 pesos mensuales por tener conectados aparatos que no se usan. ¿Son o no Vampiros?. Estos valores son típicos y cada fabricante puede tener valores distintos.


      Qué se puede hacer
      1. Exigir a los fabricantes que especifiquen en los catálogos y etiquetas de los productos en venta el consumo en reposo o stand by.
      2. Seleccionar los electrodomésticos que no registren consumos internos cuando no funcionan o, en su defecto, que éste sea el menor posible.
      3. Escoger aparatos que no dispongan de relojes o termómetros electrónicos a no ser que sean realmente imprescindibles para su funcionamiento interno.
      4. Apagar a menudo con un interruptor suplementario los aparatos que queden conectados permanentemente a la corriente como la televisión, el video o el amplificador de antena. Se puede conectar directamente a corriente continua aparatos como alguna radio, el teléfono sin hilos, el contestador automático.
      5. En ocasiones es mejor escoger los aparatos que funcionan a pilas como el radio despertador o con hilos, como la aspiradora.

        Fuente: 
        http://enpazyarmonia.blogspot.com/2010/02/electrodomesticos-vampiros.html

      Siga estas recomendaciones y ahorre en servicios públicos


      El gasto de servicios públicos es uno de los más fuertes del presupuesto de una familia. La luz y el agua se constituyen en cuentas que muchas veces, y de manera inesperada, se suelen salir de los límites que se tienen establecidos para sus pagos.


      Por ello, es importante que las personas desarrollen hábitos de consumo para ahorrar en servicios públicos. Existen pequeñas y sencillas medidas que pueden ayudar a reducir sus gastos y aún más importante, a cuidar el medio ambiente. Sencillos consejos, grandes beneficios.

      Energía- Siempre que sea posible, aproveche la iluminación de la luz del sol.

      - Utilice colores claros en las paredes y techos: aprovechará mejor la iluminación natural y reducirá el número de bombillos encendidos.

      - Use bombillos ahorradores y ubique los de mayor voltaje de acuerdo a la necesidad, en las zonas más claras use los de menor consumo. Por ejemplo, un bombillo de 100 vatios en una lámpara de mesa de noche, sería innecesario, con 60 es suficiente.

      - Apague las luces que no se estén utilizando.

      - Mantenga limpias las lámparas y las pantallas para mejorar la luminosidad sin tener que aumentar la potencia.

      - Por su bajo consumo, se recomienda usar tubos fluorescentes donde necesite más luz y se necesite por más horas; por ejemplo, en la cocina.

      - Escoja un solo día a la semana para planchar. La utilización durante varios días a la semana, produce un gran consumo de energía.

      - Si tiene calentador eléctrico, vaya pensando en comprar una ducha eléctrica o mejor aún en instalar uno de gas. Los electrodomésticos, como por ejemplo la plancha, el secador de pelo, la aspiradora y los calentadores de agua se encuentran dentro de los de mayor consumo de energía.

      - Cierre bien la nevera, cuando la puerta queda abierta el consumo de energía es mayor para tratar de conservar el frío.

      - El uso de aparatos que funcionan con gas disminuye el consumo de energía eléctrica, como es el caso de la estufa y el calentador de agua.

      - Cuando cocine tape las ollas, así necesitará menos tiempo para la cocción y consume menos energía.

      - Coloque en cada fogón el recipiente acorde a su tamaño.

      - Limpie con frecuencia los quemadores de la estufa a gas y cierre el fogón tan pronto retire una olla del fuego.

      - En la medida de lo posible, seque la ropa al aire libre, no en secadora, que es uno de los electrodomésticos de mayor consumo de energía.

      - La olla a presión consume 50% menos energía que una olla tradicional.

      Agua- Los filtros especiales para instalar en llaves y duchas, que puede encontrar en cualquier almacén de cadena, sirven para mejorar fuerza del fluido y ahorrar dinero.

      - En la actualidad, los sanitarios están diseñados para el ahorro de agua, con elementos como la doble descarga. Si su inmueble tiene menos de cinco años de construido es posible que los sanitarios del baño estén diseñados para ello, si no es así, puede adquirir implementos de bajo costo y fácil instalación en almacenes especializados.

      - La lavadora debe utilizarse con la carga completa, no sólo ahorrará agua sino también energía y detergente. Para asegurar el correcto funcionamiento de la lavadora, programe un mantenimiento anual.

      - Enjuague primero los platos rápidamente y cierre la llave mientras procede a enjabonarlos. No abra la llave hasta que tenga el último plato enjabonado.

      - Cuando se cepille los dientes, no hay necesidad de dejar correr el agua, moje el cepillo antes de empezar y utilice un vaso con agua para el enjuague.

      - Establezca un tiempo máximo para ducharse. Cierre la llave mientras se enjabona y ábrala únicamente para enjuagarse.

      Fuente: www.larepublica.co

      Enlace sugerido: http://especiales.universia.net.co/noticias/noticia-del-dia/servicios-publicos-domiciliarios.html

      19.9.11

      La letra menuda, lío mayor para los consumidores colombianos


      Las cláusulas abusivas ya viven sus horas extras. La nueva Ley del Consumidor les pondrá freno este año.
      El BlackBerry y el plan con el que Betty quiso sorprender a su hija en Navidad, se convirtió en un calvario que se prolongó hasta agosto pasado.
      Pero la sorprendida fue ella con la factura de enero: tenía cargos adicionales por paquetes ofrecidos por mensajes de texto. En el contrato firmado con su operador, la letra menuda reza que como no los contestó, la compañía asume que ella está de acuerdo con estos mensajes y los cobra.
      Betty hizo llamadas eternas que no le resolvían nada o se caían, e instauró derechos de petición para no pagar costos no incluidos en el plan original. Pero la letra menuda dejó a su hija sin minutos desde marzo por falta de pago.
      Alejandro Giraldo López, superintendente delegado de Protección al Consumidor de la Superintendencia de Industria y Comercio, afirma que “la Superintendencia siempre ha sostenido que no pueden existir cláusulas que le quiten el derecho al consumidor y que restrinjan su derecho a acceder a los medios de defensa que le son propios. Tampoco cláusulas que generen obligaciones a las establecidas legalmente”.
      Pero cuando el esposo de Betty llamó al operador, se presentó como el abogado de ella y argumentó que la letra menuda ya no era válida, le respondieron en la empresa: “Qué pena, para nuestra compañía sí tiene validez’.
      Al final la firma les ofreció un cambio de plan por igual precio. Pero la digitadora ingresó mal el código y la remitió a un plan corporativo ilimitado. La factura subió a $800.000.
      Los derechos de petición iban y venían, por fin el operador admitió su error y le ajustó el valor. Cansada del proceso, decidió suspender el plan, pero la letra menuda la obligó a cancelar $90.000 por romper la cláusula de permanencia que la amarraba un año a ese compañía, desde la fecha que aceptó el nuevo trato o cambio de plan.
      El funcionario explica que a pesar de que hasta la fecha el tema sólo se había manejado con jurisprudencia por el Consejo de Estado que ratificaba decisiones de la Superintendencia, con la nueva Ley del Consumidor aprobada por el Congreso y que pasó a sanción presidencial, “ya hay unas normas legales que regulan el tema de forma integral y limita las cláusulas abusivas”.
      Un caso insólito es el de los parqueaderos. Se supone que se guarda un carro en un sitio autorizado para que esté seguro, pero la letra menuda de los tiquetes de parqueo exonera a la administración de toda responsabilidad.
      Le sucedió a un profesional que parqueó en un centro comercial de Cali. Al regresar, encontró el vidrio roto, la chapa violentada y de su portátil, ni rastro. Ni el vigilante ni la cámara de seguridad vieron nada. Después de muchas diligencias, logró que le reconocieran los daños. “Pero del computador no porque no hay cómo probar que lo dejé allí”.

      Los seguros que no aseguran

      Abogados especializados refieren casos de seguros negados. “Un cliente mío demandó a una aseguradora porque su esposa murió y no le pagaron el seguro de vida. La razón es que ella no declaró su enfermedad “en forma clara” al adquirir la póliza. Pero a él nunca le preguntaron nada a la hora de vendérsela”, dice su abogado. Con igual argumento le negaron el beneficio a un señor que adquirió un seguro educativo que estipulaba costear la educación de su hijo en caso de fallecer uno de los padres. Él enviudó, pero la póliza no lo cubrió.
      Una abogada explica que “lo que hacen es que el vendedor de seguros no le dice al cliente todo lo que tiene que decir; o sea, omiten solicitar la información y los requisitos incluidos en la letra menuda, para luego no pagar el seguro argumentando que el cliente mintió u ocultó información”.
      James Galvis, asesor de seguros, sostiene que si una reclamación está bien enfocada, una aseguradora seria le responde. “Es que hay gente que compra seguros de vida baratos en los supermercados, donde no le preguntan nada al cliente y no le dicen que si se muere en la esquina, no le va a cubrir”, dice.

      Seguros de auto

      Otra fuente de insatisfacción se da con los seguros de vehículos. Pero expertos sostienen que la letra menuda no es para engañar a nadie, sino que a la gente le da pereza leer el contrato y después cometen errores que no se perdonan a la hora de las reclamaciones.
      Por ejemplo, las personas que dejan carros de gama alta en vías principales y se van a hacer una diligencia y regresan seis horas después y el carro ya no está. La causal de negación de la póliza es abandono irresponsable del vehículo.
      Otros que le dan uso comercial a un carro particular, por ejemplo, para transportar niños. La causal es el uso indebido del vehículo. Todo eso está en la letra menuda.

      Lo positivo

      El nuevo estatuto del consumidor prevé que si le varían el valor asegurado, en una póliza de auto, le tienen que variar la prima en los 30 días siguientes.
      “Si aseguró el carro por un valor, pero si por la depreciación y en el mercado el valor comercial es menor, la aseguradora le debe informar al consumidor y reajustarle unilateralmente la póliza. Si no lo hace y hubiere reclamación, debe pagar el valor que está en la póliza”, explica Alejandro Giraldo López, superintendente delegado de Protección al Consumidor.
      Un caso común para negación del seguro es que los clientes traspasan el carro a un familiar para evadir un embargo o para demostrar activos si van a sacar la visa.

      Telefonía móvil

      La cláusula de permanencia telefonía celular ya está regulada en el régimen de protección de usuario expedido por la Comisión de Regulación de Comunicaciones. Sólo se puede imponer cuando el operador le da al consumidor una ventaja en el contrato que en condiciones ordinarias no tendría. Por ejemplo, un nuevo equipo subsidiado o una tarifa más baja. Sin embargo, el cliente con cláusula de permanencia se puede retirar, pero debe pagar un porcentaje del subsidio otorgado.
      La cláusula que permite al operador cambiar el plan, está totalmente prohibida. “Eso está clarísimo en la nueva ley, las condiciones contractuales no se pueden cambiar de forma unilateral. Inclusive hoy no se puede cambiar el plan, sólo se puede hacer reajuste tarifario según la tabla autorizada por la CRC cada que se renueva el contrato”, dijo el superintendente delegado, Alejandro Giraldo López.

      El mundo de los abusos

      En medicina prepagada, los pacientes se quejan que todo se vuelve preexistencia y pretexto para evadir coberturas de enfermedades. Hasta ahora, sólo por jurisprudencia del Consejo Superior de la Judicatura y del Consejo de Estado se ha frenado ese alcance. “Si hay preexistencias, es obligación del asegurado establecerlas desde el momento del contrato y del asegurador hacerle un examen médico a la persona; de lo contrario, no es válido y es un actuar reprochable de las aseguradoras y empresas de medicina prepagada”, dice el superintendente Giraldo.
      La Superintendencia sostiene que “si al asegurado no le hacen los exámenes no es negligencia suya y deben asumir el riesgo; entonces tiene todo el derecho de reclamar porque sino le declararon ninguna preexistencia, no pueden asumir como preexistencia algo que no fue declarado desde el principio”.

      Las inmobiliarias

      La devolución del inmueble totalmente pintado no sería cláusula abusiva si al consumidor desde el principio le advirtieron esa condición y él la aceptó. Diferente es que le exijan que lo entregue pintado, sin haberle informado al tomarlo.
      Depósito: Si la inmobiliaria exige un depósito, es un abuso no reintegrarlo al inquilino, porque es una simple garantía y si la persona no quedó adeudando nada, tiene todo el derecho a que le devuelvan su plata. En la Ley de Arrendamientos esos depósitos están prohibidos.

      Fuente: www.elpais.com.co